Shoko Katō
Shoko Katō
“El reflejo del pasado”
Nombre completo: Shoko Katō
Fecha de nacimiento: 2 de abril del 2021 18 para 2039
Lugar de nacimiento: Ōarai, prefectura de Ibaraki
Estado: Estudiante
Afiliacion: Oarai Academy
Aspiración: Medicina
Familia adoptiva:
Padre: Hiroshi Katō
Madre: Akebi Sasaki-Katō
Hermano mayor: Takahiro Katō
I. Origen — Una vida común, un día imposible (2023–2030)
Shoko nació en una familia japonesa de clase media, tranquila y sin nada extraordinario. Sus padres trabajaban duro, ahorraban con paciencia y soñaban con pequeños lujos sencillos: salir a comer, viajar alguna vez, darle estabilidad a su hija. El día del incendio, estaban celebrando precisamente eso. Después de mucho tiempo ahorrando, pudieron ir a un restaurante a las afueras de Ōarai, un descuido en la cocina, una chispa y un fuego que creció demasiado rápido. Ese día, Shoko perdió todo lo que amaba, sus padres murieron en el incendio tras el colapso del techo, ella sobrevivió, no por milagro, sino porque alguien entró al infierno por ella.
II. El rescate — El hombre que caminó entre las llamas (2030)
Para Shoko, el recuerdo es fragmentado, un calor insoportable, gritos, oscuridad, el nombre de sus padres rompiéndose en su garganta y luego, una voz, no fuerte, no desesperada, segura.
— “Estoy aquí.”
Shoko no vio un héroe, vio una presencia, alguien que no le prometió salvar a todos, pero sí no soltarla. Ese momento se grabó en ella de forma permanente, el fuego no solo quemó su pasado, también selló su trauma.
III. Trauma — El fuego que nunca se apaga
Aunque Shoko fue rescatada, el incendio nunca terminó realmente, desde pequeña, tiene pesadillas recurrentes, odia los espacios cerrados con humo; razón por la cual no sabe cocinar bien todavia, por miedo a que se genere un fuego en la cocina, se paraliza ante olores fuertes a quemado y evita cualquier referencia a incendios domésticos al punto de que en el peor de los casos puede causarle una crisis de ansiedad por el trauma que nunca abandono su mente. No es cobarde, es honesta consigo misma. Durante años, se preguntó “¿Por qué sigo aquí si ellos no?”, esa culpa silenciosa la acompañó mucho tiempo incluso en la actualidad
IV. La adopción — No heroica, humana
Hiroshi no solo la salvó dos veces, nunca la dejó caer, la adopción no fue celebrada, ni anunciada como un acto noble, fue una decisión íntima, silenciosa, cargada de responsabilidad. Shoko recuerda esa noche como el primer momento sin miedo desde el incendio, dormir en una cama limpia, con una manta, escuchar pasos en el pasillo y saber que alguien volvería si lloraba, eso se convirtió en un nuevo hogar.
Perfil general
Nombre completo: Hiroshi Kato
Fecha de nacimiento: 6 de noviembre de 1998
Lugar de nacimiento: Oarai, Japón
Edad en 2039: 43 años
Ocupación:
Jefe del Departamento de Bomberos de Oarai (2039–)
Ex bombero operativo
Ex cargador de 75 mm del Team Bull (Chi-Ri II)
Estado civil: Casado con Akebi Sasaki
Hijos:
Takahiro Kato (20 años en 2039, biológico)
Shoko Kato (hija adoptiva)
II. Filosofía de vida — Qué significa ser un héroe
Para Hiroshi, un héroe no es quien no tiene miedo, sino quien actúa a pesar de él. Esta idea se forma por tres voces que marcaron su vida. Su padre, herido por un tiroteo diria en el hospital “No hay mayor honor que dar la vida por alguien solo por amor, y porque es lo correcto.” Y el bombero Haruto, tras perderlo todo, “Eso es lo hermoso de salvar una vida, incluso si te cuesta la tuya.” y su propia experiencia, entendiendo que todas las vidas valen lo mismo, no existe el heroísmo selectivo, el dolor no se niega, se atraviesa. Por eso Hiroshi no romantiza el sacrificio, pero tampoco huye de él.
III. Infancia marcada por la tragedia (1996–2006)
Hiroshi crece en un hogar donde el servicio era cotidiano, un padre policía y una madre doctora. Aqui aprende pronto que ayudar no es una opción, es una responsabilidad y un acto consiente.
El incendio de 2006
Un cortocircuito provoco un enorme incendio que consumió su casa que no solo destruye su hogar, se lleva a sus padres y le deja una herida que nunca cierra del todo. Pero también le deja algo más poderoso, el encuentro con Haruto, el bombero que no le mintió, no minimizó su dolor, y no lo dejó solo, ese día Hiroshi entiende algo fundamental, llorar no te hace débil. Rendirse, sí.
IV. Adolescencia — El protector silencioso
En la escuela se caracterizaba como alguien serio, reservado y poco expresivo, pero cuando alguien era acosado, herido o injustamente tratado, Hiroshi intervenía, sin violencia innecesaria y sin rencor, no buscaba reconocimiento. Solo coherencia con lo que creía. Aquí se hace amigo de Takeda Sakaguchi, amistad que más tarde lo llevaría al Senshado.
V. Bombero antes que todo (2014–)
A los 18 años entra a la academia de bomberos, ahí se reencuentra con Haruto, ahora como instructor, no como ídolo inalcanzable, sino como guía exigente e inspirador. Haruto termina viendo en él fuerza física, resistencia mental, pero, sobre todo, empatía profunda.
VI. Senshado — El héroe fuera del foco
Team Bull — Chi-Ri II
Rol: Cargador del cañón de 75 mm de la torreta
Físicamente impecable, preciso, incansable. No era estratega, no era el comandante, pero era el tipo que nunca fallaba cuando hacía falta. En el Senshado, no perdió la calma, nunca levantó la voz y siempre estuvo donde hacía falta.
VII. Akebi Sasaki — Amor nacido del cuidado
Akebi ve en Hiroshi algo que otros no, alguien que sí la nota por lo que es, incluso cuando ella misma duda de su valor. Hiroshi nunca la idealizo, no la presiono, la valido, y le termina por enseñar que los actos pequeños también salvan batallas, que se puede ser un héroe incluso en lo cotidiano
VIII. El incendio de Akebi — El punto de no retorno (2015)
Cuando Hiroshi entra en esa casa en su primera acción de salvamento en el año 2015, no entra como bombero, entra como el niño que una vez fue salvado, entra como alguien que sabe lo que se pierde si falla. Ignoró las órdenes de Haruto de no entrar hasta que sea seguro, ignoró el miedo, no porque no exista, sino porque no puede permitirse retroceder. Y salió, herido, pero con Akebi viva, no celebró, no se glorificó, solo sonríe, en paz. Haruto lo define mejor que nadie: “Todos los héroes tienen miedo. La diferencia es que no dejan que ese miedo los detenga.”
IX. Familia y legado
Matrimonio y paternidad
En el año 2018 tras un tiempo de noviazgo se casa con Akebi en el 2018, teniendo a Takahiro en el 2019. Hiroshi educa a su hijo con una regla simple, "nunca ignores el dolor ajeno". Por eso Takahiro en la actualidad es alguien valiente, empático y comandante del AML-90 del Team Black Mamba un carro armado ligero, debido a que quiso un reto
X. Shoko — El reflejo del pasado (2030)
El restaurante ardía como una herida abierta en la noche. Las llamas devoraban vigas, mesas, recuerdos. El techo había colapsado parcialmente y el humo espeso hacía que incluso los focos de los camiones parecieran débiles, lejanos. El aire quemaba al respirarlo.
—¡Escuadra tres, conmigo! —ordenó Hiroshi con voz firme, aunque el cansancio ya se sentía en cada músculo.
A sus 34 años, lideraba el avance con naturalidad. No gritaba por miedo, gritaba por claridad. Avanzó con el hacha en la mano, abriendo paso entre restos carbonizados, mientras el crujido del fuego parecía hablar en un idioma antiguo y cruel.
Entonces lo escuchó.
Un llanto.
Agudo. Desesperado. Vivo.
Hiroshi se detuvo en seco.
—...¿Escucharon eso? —preguntó.
—Sí, jefe. Viene del ala este —respondió uno de sus hombres y todos corrieron en dirección del grito
Entre el humo, entre el calor que atravesaba el traje, la vio:
una niña de no más de siete años, cabello color crema ennegrecido por el hollín, sentada entre escombros, con los ojos desbordados de lágrimas.
—¡Mamá! ¡Papá! ¡No los dejen! ¡Por favor!
El mundo se estrechó.
Por un segundo —solo uno— Hiroshi tembló.
No por el fuego.
Por el recuerdo.
Su casa.
El humo.
Las voces que ya no respondían.
Apretó los dientes.
—Estoy aquí —dijo, con una voz que no era fuerte, pero sí absoluta—. Estoy aquí contigo.
La niña lo miró, aterrada.
—¡Mis papás...! ¡Están ahí...!
Hiroshi no miró hacia donde señalaba. Sabía lo que había ahí.
Sabía ese silencio.
Sin decir nada más, la levantó con cuidado, envolviéndola contra su pecho, girando su cuerpo para cubrirla de las llamas que caían desde arriba.
—Sujétate de mí, Shoko—dijo al ver una pulsera quemada con su nombre—. No te voy a soltar.
El fuego rugió más fuerte.
—¡El techo esta inestable comandante! —gritó uno de los bomberos.
—¡Salimos ahora! —respondió Hiroshi.
Corrió.
Cada paso era un golpe de calor, de peso, de memoria. Un trozo de viga cayó a centímetros de ellos. Hiroshi giró el cuerpo instintivamente, usando su espalda como escudo.
Shoko gritaba, lloraba, golpeaba débilmente su chaqueta.
—¡No los dejen! ¡Por favor!
—Lo sé —dijo él, con la voz quebrándose por primera vez—. Lo sé...
Finalmente, atravesaron el umbral.
Aire.
Frío.
Oscuridad abierta.
Los paramédicos los rodearon de inmediato. Hiroshi se arrodilló, dejando que revisaran a la niña, pero no se apartó.
Shoko seguía llorando.
Y entonces, sin aviso, se aferró a él, enterrando el rostro en su pecho, como si soltarlo significara desaparecer.
Hiroshi no dijo nada.
Solo la sostuvo.
Más tarde, sentados lejos del incendio con su mascara y casco fuera, envueltos en mantas térmicas, Shoko habló con la voz rota:
—...¿Ellos... se quedaron?
Hiroshi bajó la mirada.
—Sí.
Ella apretó los puños.
—Entonces... ¿por qué no llora? —preguntó—. Yo no puedo parar...
Hiroshi respiró hondo.
—Yo también lo viví, y lloré —respondió—. Mucho. Más de lo que admito incluso ahora.
La niña levantó la vista.
—¿Entonces por qué no llora ahora...?
—Porque seguí adelante —dijo con suavidad—. No para olvidar. Nunca se olvida.
Seguí adelante para que nadie más tuviera que sentirse como yo me sentí ese día.
Shoko tembló.
—Duele...
Hiroshi asintió.
—Sí. Y está bien que duela. No hay nada malo en llorar, en sufrir, en ser vulnerable.
Somos humanos. Si nos cerramos... dejamos de sentir. Y sentir también es amar.
La niña lo miró largo rato.
Y, lentamente, apoyó la cabeza en su hombro.
En el cuartel se daba la decisión
pocas horas después, el cuartel de bomberos estaba extrañamente silencioso.
Shoko, sentada en una banca, abrazaba sus rodillas. Lloraba en silencio, Hiroshi la observaba desde la puerta.
Y entonces recordó a su padre.
Herido. Sonriendo. Diciéndole que no había mayor honor que dar la vida por amor.
Akebi llegó primero.
Al ver a la niña, se llevó la mano a la boca, los ojos llenándose de lágrimas.
—Hiroshi...
—No tiene a nadie —dijo él simplemente.
Akebi se acercó a Shoko, se agachó a su altura.
—Hola... soy Akebi.
Shoko la miró con miedo.
—¿Me van a dejar sola?
Akebi negó con la cabeza, incapaz de hablar por un segundo.
—No.
Más tarde, Takahiro escuchaba desde la escalera.
No estaba de acuerdo.
No entendía del todo.
Hasta que vio a Shoko llorar, abrazada a su padre.
Recordó entonces algo que Hiroshi le había dicho cientos de veces:
“Nunca trivialices el dolor ajeno.”
Takahiro bajó los escalones lentamente.
Se acercó a la niña.
—Hola... —dijo con voz torpe, pero sincera—. Soy Takahiro.
Luego sonrió, pequeño, honesto.
—Sí. Si quieres.
-La adopción , no heroica, sino humana
Esa noche, la decisión no se gritó.
No se celebró. Simplemente se tomó.
Hiroshi firmó los papeles con manos firmes.
Akebi sostuvo a Shoko mientras dormía en su nueva cama en el cuarto de Takahiro y dejó una manta junto a ella. No fue un acto heroico, fue humano.
Y mientras Shoko dormía, Hiroshi miró a la niña y pensó:
Esta vez... no estás sola.
Shoko ara 2039 quiere ser doctora porque, no puede volver al fuego, a aquello que le quito todo lo que amaba, Hiroshi no la corrige, la abraza, y le dice: “Sanar vidas también es heroísmo, mientras seas feliz y ayudes a otros, siempre estaré orgulloso.”
XI. 2039 — El hombre que lidera desde el ejemplo
Hoy es jefe del Departamento de Bomberos de Oarai, respetado, cercano y nunca se esconde tras un escritorio. Aún entra al fuego si hace falta, pero ahora sabe algo más , un héroe también debe volver a casa.
XII. Relación con Garrick Petterson
Hiroshi es lector y defensor de la ternura radical, tiene una copia gastada de “Los enemigos no existen”, una de las primeras copias impresas de este. Ambos coinciden en algo, la verdadera fuerza está en no deshumanizar y el enemigo no es la persona, sino la violencia, el miedo, el abandono, una proyección de nosotros mismos que no nos gusta, no hablan mucho, pero cuando lo hacen, se entienden. Hiroshi es miembro de el movimiento "Revolucion de la Ternura" un movimiento sin fines de lucro inspirado en Garrick
XIII. Personalidad resumida
Hiroshi es silencioso, empático, protector sin ser posesivo, determinado, físicamente imponente, emocionalmente accesible. No busca reconocimiento pues cree firmemente que la amabilidad y generosidad se debe mostrar incluso cuando no hay nadie viendo, no se cree especial y justamente por eso, lo es, y por eso es tan admirado, respetado y querido por sus hombres y en la comunidad de Oarai
XIV. Frase que lo define
“Tengo miedo. Siempre lo tengo. Pero mientras alguien me necesite, no puedo darme el lujo de retroceder.”
----------------------------------------------
# Takahiro Katō
### “La alegría que corre hacia los demás”
Nombre completo: Takahiro Katō
Fecha de nacimiento: 14 de mayo de 2019
Edad (2039): 20 años
Afiliación: Ōarai Sensha-dō Team
Equipo: Team Black Mamba
Rol: Comandante
Vehículo: AML-90 Panhard
---
## I. Un niño criado entre la bondad
Takahiro nació en un hogar donde ayudar a otros no era una lección ocasional.
Era la forma normal de vivir.
Su padre, Hiroshi Katō, jamás le habló de heroísmo como algo grandioso o legendario. Le enseñó algo mucho más difícil:
> "Nunca ignores el dolor ajeno."
No era una frase vacía.
Era una responsabilidad.
Por eso Takahiro creció viendo a su padre salir a incendios, regresar agotado y aun así sonreír cuando alguien estaba vivo gracias a su trabajo.
Y por eso, desde muy pequeño, desarrolló una sensibilidad poco común.
Cuando veía a alguien llorar, iba.
Cuando veía a alguien solo, se sentaba a su lado.
Cuando veía a alguien sufrir, sentía la necesidad casi inmediata de hacer algo.
No porque se creyera especial.
Sino porque simplemente no soportaba mirar hacia otro lado.
---
## II. El niño que se sentaba con los olvidados
En la escuela había algo que se volvió costumbre.
Si había un niño comiendo solo...
Takahiro terminaba sentado con él.
Si alguien era ignorado...
Takahiro terminaba hablándole.
Si alguien era víctima de burlas...
Takahiro aparecía.
A veces ni siquiera sabía qué decir.
Solo estaba ahí.
Y muchas veces eso era suficiente.
Cuando la inmigración de habitantes de Falmart comenzó a expandirse por la Tierra, muchos niños semihumanos sufrieron discriminación.
Niños elfo.
Niños hombres gato.
Niños conejo.
Niños que simplemente eran diferentes.
Takahiro nunca entendió el rechazo.
Porque para él, detrás de las orejas, colas o diferencias físicas, seguía habiendo alguien que podía llorar igual que él.
Alguien que tenía sueños.
Alguien que tenía miedo.
Alguien que quería amigos.
Y eso era suficiente.
---
## III. La llegada de Shoko
Cuando Shoko llegó a la familia Katō, Takahiro tenía once años.
No entendía completamente lo que estaba pasando.
Pero sí entendió una cosa.
Ella estaba sufriendo.
Y eso bastó.
No intentó convertirse en héroe.
No intentó reemplazar a nadie.
Simplemente decidió quedarse.
Le enseñó juegos.
Le mostró la casa.
Le presentó sus libros favoritos.
La hizo reír cuando podía.
Y cuando no podía...
Se sentaba a su lado.
Con los años, Shoko comenzó a llamarlo:
"Oni-sama."
Takahiro nunca le pidió que lo hiciera.
Pero tampoco quiso que dejara de hacerlo.
Porque cada vez que ella pronunciaba esa palabra, él recordaba algo importante.
Que ya no estaba sola.
---
## IV. El nacimiento de un defecto
Lo que comenzó como empatía terminó creciendo demasiado.
Porque Takahiro jamás aprendió a poner límites a su propia bondad.
Si alguien sufría...
Sentía que debía ayudar.
Si alguien lloraba...
Sentía que debía quedarse.
Si alguien estaba roto...
Sentía que debía arreglarlo.
Y así nació su mayor defecto.
El complejo de salvador.
No porque quisiera reconocimiento.
Ni porque quisiera sentirse superior.
Sino porque sinceramente creía que era su responsabilidad.
Especialmente con Shoko.
A veces hacía cosas que ella nunca pidió.
La protegía cuando no hacía falta.
Se preocupaba más de lo necesario.
Intentaba resolver problemas que ella podía resolver sola.
Shoko lo ama profundamente.
Pero también se siente culpable.
Porque sabe que muchas veces Takahiro carga pesos que no le corresponden.
---
## V. El hombre que no sabe odiar
Existe una broma recurrente entre sus amigos.
Que Takahiro es incapaz de guardar rencor más de cinco minutos.
Y la verdad...
No está muy lejos de la realidad.
Puede enfadarse.
Puede frustrarse.
Puede discutir.
Pero eventualmente siempre termina preguntándose:
> "¿Por qué actuó así?"
Y cuando encuentra la respuesta...
La rabia desaparece.
No es ingenuidad.
Sabe que existen personas crueles.
Sabe que existe maldad.
Simplemente se niega a dejar que eso lo convierta en alguien peor.
---
## VI. Sensha-dō y la Black Mamba
Muchos esperaban que Takahiro eligiera un tanque pesado.
O algo acorde a su personalidad heroica.
Escogió exactamente lo contrario.
Un AML-90.
Rápido.
Ligero.
Difícil.
Peligroso.
El vehículo perfecto para alguien incapaz de quedarse quieto.
Su estilo de combate refleja perfectamente quién es.
Siempre está moviéndose.
Siempre está buscando una oportunidad.
Siempre está intentando ayudar donde hace más falta.
Incluso cuando eso implica ponerse él mismo en peligro.
Por eso Riko "Erwin" Matsumoto suele repetirle:
> "Un comandante muerto no salva a nadie."
Y Takahiro, cada vez, promete que será más cuidadoso.
Aunque normalmente tarda poco en volver a lanzarse al frente.
---
## VII. Ode to Joy
Muchos esperan que su canción favorita sea algo rápido.
Enérgico.
Militar.
No lo es.
Su canción favorita es:
Ode to Joy
Porque para él representa algo hermoso.
La idea de que las personas pueden encontrarse.
Que pueden ayudarse.
Que pueden caminar juntas.
Que pueden construir algo mejor.
No escucha esa pieza pensando en victorias.
La escucha pensando en personas.
---
## VIII. Garrick Petterson y George Maxwell
Takahiro admira profundamente a dos hombres.
Garrick Petterson
Y
George Maxwell
No por sus logros.
Sino por una idea muy concreta.
Hacer lo correcto incluso cuando nadie mira.
Tiene una copia firmada de Los enemigos no existen.
Tan leída que algunas páginas comienzan a desgastarse.
Durante años aprendió frases enteras de memoria.
Pero hubo una enseñanza que tardó más en comprender.
La más difícil de todas.
> La empatía también debe incluirte a ti mismo.
---
# Personalidad
### Virtudes
* Extraordinariamente empático.
* Carismático y sociable.
* Leal hasta el final.
* Incapaz de abandonar a alguien.
* Optimista genuino.
* Valiente incluso bajo presión.
* Fácil de querer.
### Defectos
* Complejo de salvador.
* Se responsabiliza por problemas ajenos.
* Descuidado con su propia salud emocional.
* Le cuesta pedir ayuda.
* Se exige demasiado.
* Toma riesgos innecesarios por otros.
* A veces olvida que ayudar no significa cargar con todo.
---
# Curiosidades
* Shoko sigue llamándolo "Oni-sama"
* Considera ese apodo una de las cosas más tiernas que le han dicho.
* Tiene la costumbre de recordar cumpleaños que nadie más recuerda.
* Es sorprendentemente bueno cocinando platos sencillos.
* Llora con facilidad viendo películas emotivas y no le da vergüenza admitirlo.
* Siempre lleva pequeños botiquines porque cree que "nunca sabes cuándo alguien los necesitará".
* Tiene una memoria excelente para los nombres de las personas.
* Riko Matsumoto afirma que Takahiro podría hacerse amigo de prácticamente cualquiera en menos de una hora.
* Muchas personas creen que es fuerte por su valentía. Hiroshi cree que su verdadera fortaleza es otra:
> "Takahiro nunca dejó que el sufrimiento de otros le endureciera el corazón."
* Su mayor desafío no es aprender a ayudar más.
Es aprender que su vida también tiene valor.
---
## La esencia de Takahiro
Takahiro Katō no es un héroe perfecto.
No es un salvador.
No es un mártir.
Es simplemente un joven que aprendió demasiado pronto que el mundo duele.
Y tomó una decisión.
No volverse indiferente.
Su mayor virtud y su mayor defecto nacen exactamente del mismo lugar:
Ama a las personas tanto que a veces olvida amarse a sí mismo.
Y quizá por eso inspira tanto a quienes lo rodean.
Porque en un mundo donde muchos aprenden a mirar hacia otro lado...
Takahiro sigue siendo el niño que se sienta junto al que está solo.
----------------------------------------------------
# Curiosidades de Shoko Katō
## 🔥 Cicatrices y apariencia
* Las quemaduras dejaron cicatrices visibles en parte de su rostro, cuello, manos y antebrazos. No son graves al punto de limitar sus movimientos, pero sí lo suficientemente visibles como para que ella sea muy consciente de ellas.
* Prefiere ropa de manga larga incluso durante el verano. Cuando alguien le pregunta si no tiene calor, normalmente responde con una pequeña sonrisa:
> "Estoy bien así."
* Evita vestir prendas que dejen al descubierto los hombros o los brazos, aunque nadie se lo haya pedido jamás.
* Sus cicatrices ya no le producen dolor físico. Lo que aún duele es la sensación de ser observada.
* Le cuesta mantener contacto visual cuando conoce personas nuevas, porque siempre piensa que lo primero que verán serán sus quemaduras.
* Takahiro suele decirle con absoluta naturalidad:
> "No tienes que esconderte de nadie."
Ella siempre responde con una sonrisa tímida, pero todavía no consigue creerlo del todo.
* Akebi le regaló un pequeño estuche con cremas para el cuidado de la piel. Shoko lo conserva impecablemente ordenado, aunque sabe que las cicatrices nunca desaparecerán por completo.
---
## 🪞 Espejos
* No le gusta mirarse demasiado tiempo en los espejos.
* Cada mañana solo permanece frente al espejo el tiempo justo para peinarse.
* Si pasa frente a un escaparate con un reflejo muy claro, suele bajar la mirada casi de forma inconsciente.
* Durante años evitó completamente las fotografías.
* Cuando alguien le dice que es bonita, suele pensar que simplemente están siendo amables.
* Todavía está aprendiendo a aceptar que las cicatrices forman parte de ella, pero no son todo lo que es.
---
## 🎵 Música
La música es uno de los pocos lugares donde consigue sentirse completamente tranquila.
Entre las canciones que más escucha están:
* Carry On Wayward Son — Kansas
Porque le recuerda a Hiroshi y a la idea de seguir adelante incluso cuando el dolor nunca desaparece.
* Dust in the Wind — Kansas
La escucha cuando extraña a sus padres biológicos. No la hace sentir peor; le ayuda a recordar que la vida es frágil y precisamente por eso merece ser vivida.
* Bridge Over Troubled Water — Simon & Garfunkel
Dice que le recuerda a Akebi, porque siente que siempre encontró en ella un refugio cuando más lo necesitó.
* The Sound of Silence — Simon & Garfunkel
Le gusta porque entiende ese silencio del que habla la canción. A veces siente que algunas tristezas simplemente no tienen palabras.
* Estudia mejor con música clásica instrumental. Su favorita es Debussy porque describe sus composiciones como "tranquilas, pero nunca vacías".
---
## 🌙 Miedos
* El olor a plástico o madera quemándose hace que su corazón se acelere inmediatamente.
* Todavía no puede cocinar utilizando una sartén con aceite muy caliente sin ponerse nerviosa.
* Nunca entra voluntariamente a una habitación llena de humo, aunque sepa perfectamente que es una simulación.
* Las sirenas de bomberos no le producen rechazo hacia Hiroshi.
Le recuerdan el peor día de su vida.
Y al mismo tiempo, el día en que volvió a tener una familia.
* Dormir completamente a oscuras sigue resultándole difícil.
* Cuando tiene una pesadilla, muchas veces se despierta convencida de que todavía puede oler el incendio.
---
## 📚 Medicina
* Desde muy pequeña sintió fascinación por cómo el cuerpo humano es capaz de sanar.
* Dice que estudiar medicina le hizo comprender que las cicatrices son la prueba de que una herida logró cerrarse.
* Le interesa especialmente la cirugía reconstructiva y el tratamiento de pacientes con quemaduras.
* Cuando ve fotografías médicas de lesiones graves no siente rechazo.
Piensa:
> "Ojalá alguien pueda ayudarlos."
* Conserva todos los libros de medicina que Akebi le regaló cuando era niña.
Muchos ya están llenos de notas escritas con una letra pequeña y muy ordenada.
---
## 🤍 Personalidad
* Es incapaz de ignorar a alguien que esté llorando.
* Nunca pregunta qué ocurrió primero.
Siempre pregunta:
> "¿Estás bien?"
* Tiene la costumbre de escuchar hasta el final antes de dar una opinión.
* Nunca ridiculiza el miedo de otra persona.
Porque sabe perfectamente que existen miedos que parecen irracionales para quien nunca los vivió.
* Habla muy poco de sí misma.
Puede escuchar durante horas a otra persona sin mencionar una sola vez sus propios problemas.
---
## 👨👩👧 Familia
* Todavía recuerda perfectamente la primera noche que durmió en casa de los Katō.
* Durante varios meses comprobaba antes de dormir que la puerta de su habitación siguiera abierta.
Necesitaba escuchar que había gente en casa.
* Cuando Hiroshi llega tarde del trabajo, inconscientemente mira varias veces la hora.
Nunca se lo dice.
Pero hasta que él vuelve, una pequeña parte de ella sigue teniendo miedo de perder a alguien otra vez.
* Akebi aprendió a reconocer cuándo Shoko está teniendo un mal día simplemente por la forma en que dice "buenos días".
* Sigue llamando a Takahiro:
"Oni-sama".
Él jamás le pidió que dejara de hacerlo.
---
## 🌸 Pequeñas costumbres
* Guarda absolutamente todas las cartas y notas que le escriben.
* Nunca tira un regalo, por pequeño que sea.
* Le cuesta pedir ayuda porque teme convertirse en una carga para los demás.
* Siempre lleva pañuelos en la mochila.
Originalmente eran para ella.
Hoy casi siempre terminan siendo para alguien más.
* Si un niño pequeño se asusta en un hospital, suele agacharse para quedar a su altura antes de hablarle.
* Tiene la costumbre de agradecer incluso los gestos más pequeños.
Cree sinceramente que la bondad cotidiana es la forma más sencilla de cambiar el mundo.
---
## 💙 Detalles que casi nadie conoce
* A veces pasa suavemente un dedo sobre una de las cicatrices de su mano izquierda cuando está nerviosa. Es un gesto inconsciente que ni siquiera ella nota.
* Nunca ha odiado el fuego.
Lo que teme es perder otra vez a alguien que ama.
* Conserva la pulsera con su nombre que llevaba el día del incendio. Está quemada y parcialmente ennegrecida, pero la guarda en una pequeña caja de madera junto a una fotografía de sus padres biológicos y otra de la familia Katō.
* La primera vez que se vio con el uniforme escolar de Ōarai pensó que las mangas largas la hacían sentir "un poco más segura". Desde entonces, ese uniforme representa para ella algo más que una escuela: representa la vida que pudo reconstruir.
* Cuando alguien le pregunta quién es Hiroshi para ella, nunca responde "mi padre adoptivo".
Simplemente dice:
> "Mi papá."
Создано 3 дня назад
Обновлено 3 дня назад
Опубликован 3 дня назад
- Безлимитный