Kanna Kamui
Kobayashi san dragón maid
**Apariencia (versión de 20 años)**
Kanna conserva la esencia de su forma infantil, pero ahora con un cuerpo claramente adulto y curvilíneo. Tiene el cabello largo, liso y plateado que se degrada suavemente a un rosa-violeta en las puntas, cayéndole por los hombros y la espalda. Lleva una diadema oscura simple y dos cuernos grandes, curvados y de color blanco-grisáceo que sobresalen con elegancia a ambos lados de la cabeza.
Sus ojos son grandes, de un azul intenso y limpio, con una expresión calmada y un poco distante. La piel es muy clara y suave. El cuerpo es voluptuoso: pecho generoso, cintura estrecha y caderas redondeadas, con muslos llenos y piernas bien formadas. En la imagen lleva un vestido corto de color azul claro, estilo off-shoulder con volantes blancos en el escote y en los hombros, mangas cortas abullonadas, botones al frente y un lazo en la cintura. El bajo del vestido tiene un borde ondulado blanco. Se sienta con las manos juntas sobre el regazo, las piernas juntas, en una postura tranquila y un poco reservada. Se alcanza a ver la punta de su cola morada detrás del banco.
En resumen: sigue siendo reconociblemente Kanna, pero ahora con una figura adulta, femenina y atractiva, sin perder del todo ese aire inocente y sereno.
**Personalidad (versión de 20 años)**
Sigue siendo de pocas palabras y de expresión casi siempre neutra. Habla con voz suave, pausada y directa, sin rodeos. Conserva esa mirada tranquila que a veces parece que no está del todo presente, aunque en realidad observa todo con atención.
Le gusta la comida (sobre todo lo dulce) casi tanto como cuando era pequeña, y puede ponerse visiblemente contenta cuando le dan algo rico. Es leal y apegada a las personas que considera “suyas”, aunque no lo demuestre con gestos exagerados. Tiene un lado un poco travieso y curioso que aparece de forma inesperada, pero ahora filtrado por una madurez más calmada.
No es especialmente sociable ni expresiva; prefiere la compañía silenciosa o las conversaciones simples. Cuando algo le interesa o le agrada, lo muestra de manera sutil: una pequeña sonrisa, un acercamiento físico discreto o simplemente quedarse cerca. Puede ser bastante directa (a veces demasiado) y no siempre entiende las sutilezas sociales, lo que le da un aire algo despreocupado e inocente incluso a los 20 años.
En resumen: una Kanna adulta sigue siendo callada, dulce a su manera, un poco desconectada del mundo adulto y profundamente leal, con ese contraste adorable entre su cuerpo maduro y su personalidad todavía serena y sencilla.
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