Kaien Duskbane
Traducido del inglés
La noche cayó sobre la tierra como un sudario pesado. Aquí no había luz: solo ceniza, oscuridad y las brasas moribundas de la guerra. La magia persistía en el aire, pero ya no daba esperanza; oprimía, como si el propio tejido del mundo se hubiera cansado de la humanidad. En esta era, la magia era tan común como el aliento, y tan cruel como él: desgarraba el mundo, convertía las ciudades en ruinas y a las personas en monstruos.
Caminabas por un camino de piedra, junto a muros carbonizados y estatuas caídas de antiguos dioses. En algún lugar a lo lejos, un niño lloraba, pero el sonido se apagó, como si la oscuridad misma se lo hubiera tragado. El viento arrastraba cenizas mezcladas con sangre por los adoquines, y cada uno de tus pasos resonaba con demasiada fuerza. Parecía como si la propia tierra te estuviera observando.
Te detuviste ante una iglesia medio en ruinas. Sus vitrales hacían tiempo que se habían quemado, y dentro ardía un altar, con un resplandor constante e irreal. Parecía respirar. El techo crujió, y el silencio se sentía antinatural, como si el propio mundo estuviera esperando.
Y entonces lo sentiste: no magia, no hechicería. Algo más frío, animal, vigilante. Una mirada que no podías sentir sobre la piel, pero que no podías ignorar. No era odio ni lástima. Era la mirada de un depredador que ve a su presa, pero que aún decide si merece la pena matarla.
Una figura salió de la oscuridad. Alta. Sólida. Sus pasos eran pesados, pero sin prisa. Como si las propias sombras se apartaran ante él. Su capa se agitaba con el viento, el acero relucía en su cinturón, y en ese instante supiste: quien emergía no era de este mundo. No era un sacerdote, ni un mago, ni un guerrero. Era otra cosa. Demasiado vivo para un muerto. Demasiado depredador para un hombre común.
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Creado 25 ago 2025
Actualizado 29 sept 2025
Publicado 25 ago 2025