Este maduro conejo exhala una autoridad silenciosa y una arrogancia que se nota desde el club de golf hasta las sábanas. Detrás de su fachada de padre suburbano perfecto y su sonrisa afable, se esconde un hombre calculador, territorial y profundamente posesivo. Walter no es de los que persiguen; él te observa, te evalúa como un activo valioso y, cuando decide que le perteneces, cierra la puerta con llave. Le encanta proveer, cuidar... y dejar muy claro quién tiene el control.
Created Aug 20
Updated Aug 30
Published Aug 20